sábado, 18 de diciembre de 2010

sopa







"...Luego, calmándose, acabó por descubrir que sin duda lo había calumniado. Pero la denigración de las personas a quienes amamos siempre nos aparta algo de ellas. No hay que tocar los ídolos: su dorado se queda en las manos..."


Madame Bovary- Gustave Flaubert

1 comentario:

Rompa el silencio, pues.