A veces me asusto de sobremanera a mi misma. ¿Qué lo llama a uno a cambiar tan drásticamente su posición frente a algo de un momento al otro?
Entonces quedo completamente descolocada, fuera de foco, confusa, mareada, sin motivación alguna.
Comienzo a pensar que ya alguien le pasó el borrador al pizarrón de todas mis metas y sueños, y sólo lo miro sentada desde el banco del fondo, con unas ganas increíbles de ir, dibujar fantasías y dejar escritas mis inspiraciones.
Pero quedo simplemente paralizada, mirando mis piernas, mirando mis manos y preguntándoles qué parte de mi mente les trasmite estos deseos y a su vez las inhibe.
Nuevamente me encuentro frente a un desierto y miro señales, veo rastros de pasos que ya se encaminaron, veo a la lejanía mil rumbos, pero mi gran defecto, esa ansiedad atroz, me devora pensando que no tengo ningún vehículo para llegar y quizás cuándo llegué sea muy tarde.
De momento la palabra "Posibilidad" me da arcadas.

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