Otro nuevo año, la verdad pasaron por este blog varias personas peculiares, interesantes, graciosas y con lindos aportes. Sepan que todo todo lo que han comentado y/o dicho o he visto silenciosamente en sus blogs (por que a veces soy un fantasma falto de comentarios) me quedó y lo aprecié mucho.
En fin, comenzando otra vez, con Buenos Aires tan tan tan linda así de vacía. Tanto, que hoy la caminé a la sombra de sus calles calurosas y he pateado extasiada especialmente las cuadras que coincidieron con While my guitar gently weeps en mi reproductor de música.

Yo creo que eso es lo mejor de la primera quincena de enero: la gente se va y podemos creernos sobrevivientes de un apocalipsis zombie cualquier domingo.
ResponderEliminarme gustan mas los domingos de pleno invierno a la maniana.. con niebla y cero pelotudaje suelto. Una maravisha.
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