Cada vez que digo o escucho/leo "Dominguero" me lo imagino a Domingo Faustino con una camiseta de ferro sentandose en la vereda frente a una casa con una silla playera a tomarse un vinito con soda, con la soda puesta al lado suyo en el piso.
Prosigamos,
que flash. muy flash. así que el don sarmiento recidía en caballito, y un fiel seguidor del oeste.
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