martes, 26 de junio de 2012

Tratado sobre la gente que no observa




Si usted se dispone a poner un tamaño cartel en su lugar de trabajo en el que se lea "Cierre la puerta al salir", el pelotudo promedio se esforzará en dejarla abierta. 

Las personas con el tiempo ignoran todo tipo de aviso y o indicador a su alrededor. El tan nombrado pelotudo promedio pedirá monedas en los kioskos donde se leerá junto al mostrador "NO HAY MONEDAS", también se esforzará en preguntar dónde están los baños al hombre del mostrador, sin darse cuenta que caminando unos pasos vería el indicador correspondiente, y nada mas, ni nada menos, el pelotudo promedio no prestará atención al semáforo en verde y cruzará la calle para, tras bocinazos insultar al conductor del auto al que casi lleva a un choque.

Me he estado devanando los sesos para conseguir una solución, una vuelta, algo, pero la verdad es que haga lo que haga, la gente no me cierra la puta puerta del espacio donde atiendo en el laburo.

Sepase que para cerrarla debo salir por una puerta dando toda una vuelta para egresar al pasillo desde donde se ingresa al mostrador donde atiendo a todo tipo de cerebro retrógrado. Además, la única forma de darme cuenta de si alguien entra es por el sonido de apertura de la puerta, por lo tanto necesito que me la cierren.
He gritado "LA PUERTA" también, pero para ese entonces, no se sabe cómo, estas sabandijas, que incluso a veces actúan una entrada con exagerada lentitud y "sufrimiento", han escapado con una asombrosa velocidad digna de su puta madre que los pario como un pedo.

A algunos incluso los he "amenazado" antes de que se fueran. Otros aplican la reconchudísima ley del menor esfuerzo, que consiste en cerrarla de un envión, pero sin la manija, es decir dejándola entreabierta... ¡Cómo pueden ser tan hijos de puta! ¡Pareciera que lo hacen con mucha voluntad! ¿Acaso existe una Academia de Entrenamiento para Cerrar la Puerta como un Pelotudo?

Luego, elaboré el famoso cartel. 
Después de un rato de sentarme a pensar qué podía poner sin insultar a semejantes cretinoides, llegué a la conclusión de que haría un cartel imperativo en el que se leyera en mayúsculas "CIERRE LA PUERTA AL SALIR".

Puse uno junto a la puerta y otro en la pared que ven apenas entran. 

La situación no cambió un carajo.

Unas semanas mas tarde, me dispuse a mandarles resaltador amarillo con toda la furia a ambos carteles y a subrayarlos con rojo. 


Situación al 26/6/12: 2 de cada 10 personas durante el día me dejan la puerta abierta y no usan colgate una mierda.

Me rompieron soberanamente las pelotas, voy a contratar un enanito bailarín para que les llame la atención, y luego les cante "Ceeeeeeeeerrá la puerta la puta que te parió!"(ritmo cuartetero, para que se rompan ellos las pelotas).

3 comentarios:

  1. Si ya no te quedan ideas pone un cartel que diga "DEJE LA PUERTA ABIERTA".

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  2. decile a quien quiera q sea tu jefe que te ponga un brazo de cerrar puertas automatico y a la mierda. Q no sea rata.

    http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-425924655-cierra-puerta-hidraulico-brazo-cierrapuerta-aereo-hasta-80cm-_JM

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  3. En el negocio en el que laburo directamente nos dimos por vencidos. No podrás contra los incapacitados neuronales; siempre serán más. Es triste, pero es mejor gastar energías en cosas que si lo valgan, como los recitales, por ejemplo.
    Claramente gente como nosotras no vino a este mundo a atender al público.

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Rompa el silencio, pues.