Recientemente mi sobrino, acostumbrado a la malhablada de su familia, adoptó en su discurso toda variación de frase en la que pueda estar contenida la palabra "puta", siendo sus favoritas "la puta madre" y "putita". Ahora, mi hermana logró corregirle a medias el término para que lo cambiase por "puchi" o como suele decir la mayoría de las veces "puti".
Ayer tras que mi vieja le preguntase cómo había hecho para sacarse las medias, él contestó felizmente "como una puti".
Ya está, a los dos añitos ya sabe todo lo que tiene que saber.
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Rompa el silencio, pues.